
Este es un extracto del testimonio de un caso decisivo para la beatificación de Fray Leopoldo. Su protagonista, la actriz Ileana Martínez, esposa del fallecido director de cine Pedro Masó. Le invitamos a leer el testimonio completo en el suplemento especial sobre la beatifiación de Fray Leopoldo que publica el diario IDEAL este sábado, día 10 de septiembre.
"Hace mucho tiempo que deseaba y necesitaba escribir mi experiencia con Fray Leopoldo e incluso lo intenté una vez, hace al menos dos años, pero me fue del todo imposible, pues el dolor que me producía recordar era casi tan intenso como el vivido anteriormente. Mis lágrimas no me permitieron seguir y no veía ni la pantalla del ordenador. Deseo fervientemente poder conseguirlo ésta vez, ya que tengo una deuda pendiente con Fray Leopoldo.
(...)
Empezaré por decir que oí hablar de Fray Leopoldo por primera vez, creo que alrededor del año 89 ó 90. Unos amigos, Justo Sánchez Ángulo y Marita Fernández Sampedro, su esposa, me hablaron de él. Ellos habían tenido la suerte de conocerlo, pues eran de Granada y Fray Leopoldo había ido con frecuencia a sus casas a pedir limosna. Me contaron muchas anécdotas del anciano fraile, y Marita me regaló una estampa. Simplemente la metí en mi bolso, y digo con vergüenza que nunca le recé.
El verano de 1994, me empezaron unos dolores de cabeza muy fuertes, que no se me quitaban con nada y después de algunos días me fui al médico. Unos análisis dieron como resultado una anemia hemolítica producida por una enfermedad, para mí desconocida, llamada Lupus. Me explicaron que era una enfermedad muy seria y, lo más terrible, que no tenía cura. En aquel entonces yo tenía 34 años, tres niños pequeños y un marido que me quería. Me ingresaron en un hospital (...) A los 15 días salí del hospital, hinchada como una pelota por las dosis tan altas de cortisona que me administraron. (...)
En este punto tengo que decir que el Lupus es una enfermedad del sistema inmunológico, que está como loco y en lugar de defenderte de los virus (que es su función) te ataca el organismo. La vez anterior destruyó mis glóbulos rojos y esta vez me produjo el Guillain-Barré. (...) Esta vez la cosa se puso bastante fea y me ingresaron en la UCI, casi inconsciente, digo “casi” inconsciente por que sólo recuerdo que entré llorando, porque no me había despedido de mis hijos y por un momento creí que no saldría con vida de allí.
(...)
Al día siguiente vino mi amiga Ana a verme y dándome un beso me puso algo en la mano, con gran esfuerzo intenté mover mis brazos para ver lo que era. Me sorprendió ver que era una estampa, ya que Ana no es muy religiosa que digamos, pero lo que más me sorprendió fue cuando me dijo (yo apenas la podía ver) que era de Fray Leopoldo, y me pareció una bonita casualidad. También había traído una medallita de Fray Leopoldo que me ató a una pulserita de hilos de colores que llevaba en mi muñeca, y que me había hecho una de mis hijas. Le agradecí el detalle y se marchó. (...)
Cuando entró mi madre (...) nada más verla le dije:
–Mami, llama a Marita y pídele un libro que ella tiene de la vida de Fray Leopoldo. (...)
Marita y Justo viven en Marbella, y yo en Madrid, así que nada más llegar a casa mi madre llamó a Marita, le contó que me habían ingresado otra vez y que sólo pedía que me mandase el libro que ella tenía de la vida de Fray Leopoldo. Marita se emocionó (...) Marita no podía entender cómo yo le pedía un libro que sólo hacía dos horas que estaba en su poder. Marita lloró pensando que Fray Leopoldo la envió a buscar ese libro para mí, ni que decir tiene que al día siguiente me enviaron el libro sin que Marita lo leyese... (...)
En la UCI (...) rezaba y le pedía a Fray Leopoldo que me curase, entonces sentía paz y desaparecía el miedo (...) Le prometí a Fray Leopoldo que si salía de esa iría a Granada a visitar su cripta el 9 de febrero, (no sé por qué dije ese día, pues solo sabía que era el día de su muerte, pero desconocía entonces que ese día había peregrinación a Granada).
(...)
Una noche, los médicos le dijeron a mi familia que era cosa de 72 horas. Pero yo tenía una fe en Fray Leopoldo grandísima, y era la única que sabía que no me moriría. (...) Todos me miraron muy extrañados, pero a los 8 días yo ya estaba en planta y cada día me encontraba mejor. Empezó mi rehabilitación y los ejercicios dolorosos, pero yo le decía a todo el mundo que tenía que caminar pronto ya que el 9 de febrero estaba muy cerca. Esto se convirtió en mi único objetivo. Fue un mes muy duro, sólo los que han vivido una experiencia similar saben lo difícil que es volver a caminar.
(...)
A finales de enero, sobre el 28 más ó menos, le pregunte a mi marido si tenía los billetes para Granada (...) [yo] no estaba preocupada, sabía que todo estaría bien.
Llamé a Justo y a Marita y les conté lo de mi viaje a Granada, ellos decidieron ir en coche desde Marbella y recogernos el mismo 9 de febrero. (...)
Cuando llegamos a Granada Justo y Marita nos esperaban. (...) En el coche, a medida que nos íbamos acercando a la iglesia de los Capuchinos, donde está la cripta de Fray Leopoldo, nos fue entrando pánico de ver la que allí había de gente, pero nadie se atrevía a decirme que era imposible entrar. (...) Cuando estuvimos frente a frente a la iglesia, un hombre mayor, sucio, vestido con harapos, y con una larga barba blanca, nos hizo señas indicándonos un sitio para aparcar, era el único sitio que había en toda la calle y era frente a la iglesia. Nos dio mucha alegría. Justo se aparcó y todos se bajaron para ayudarme a salir, cuando cogí mis muletas, sin todavía haber cerrado la puerta del coche, busqué con la mirada al viejo de los harapos para darle las gracias, pero no lo vi. Justo también parecía buscarlo para darle una propina, y le pregunte: ¿Donde está ? , Justo dijo: «No se». Nadie más había visto al hombre, no sabían de qué hablábamos. Mi madre dijo que no había ningún hombre. Abrí los ojos muy grandes, y con una exaltación enorme le grité a Justo:
–«¿Tu lo viste, verdad ? y Justo con los ojos llenos de lágrimas me dijo:
–«Si lo vi». Sólo Justo y yo vimos a ese hombre, quien quiera que fuese.
Cumplir la promesa
Después de todo el viaje yo ya estaba agotada. (...) Justo vino con malas noticias, aunque podría entrar en la iglesia y oír la misa, era imposible bajar a la cripta donde están los restos del fraile, ya que la gente llevaba haciendo cola diez horas (...) Empecé a llorar sin poder remediarlo (...) Cuando llegué al rellano de las escaleras, había un hombre de seguridad encargado del orden y de que nadie se colase. Mirándole a los ojos le dije: «Por favor; quiero entrar».
Él sólo dijo, como si fuera lo más natural del mundo: «Por ahí puede bajar». Bajé por donde suben las personas que ya han estado en el claustro. (...) Enseguida puse mis manos sobre una especie de sarcófago donde están los restos de Fray Leopoldo, recé una oración y dije «GRACIAS», no hacia falta nada más, yo había cumplido mi promesa.
(...)
Han pasado de esto cinco años, mi recuperación fue total, no tuve secuelas, camino perfectamente, y hasta bailo, recuperé totalmente la visión, me creció el pelo, y perdí los 32 kilos que había ganado por la cortisona. (...) No se si algún día volverá, pero si vuelve, sabré que en cualquier caso que no estaré sola, Fray Leopoldo estará conmigo.
Doy mi palabra de honor de que todo lo que aquí está escrito es absolutamente cierto y si fuese necesario lo pueden confirmar los documentos médicos de que dispongo, mi historial en la Clínica Puerta de Hierro de Madrid, el Dr. Fernando Martín, mi familia y mis amigos, a todos les doy las gracias por estar a mi lado en esta dura prueba."
*El testimonio narrado por Ileana Martínez se podrá leer en el suplemento especial de Fray Leopoldo que edita el diario IDEAL este sábado previo a la beatificación.
Fray Leopoldo de Alpandeire será beatificado el 12 de septiembre de 2010, 49 años después de que se iniciara el proceso que ha culminado con la firma del decreto por el Papa Benedicto XVI. El acto solemne de beatificación tendrá lugar en la Base Aérea de Armilla de Granada, y a ella se espera que asistan más de un millón de personas. Ideal.es ofrece desde este espacio, toda la información sobre el proceso de beatificación y todo cuanto atañe a la vida y obra de Fray Leopoldo.
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Comentarios
2011-12-0819:12:05 el dia que mi padre murio le pusieron una estampa de fray leopoldo en su cuerpo para que no sufriese en el momento de la muerte cuando agonizó buscamos la estampa y nadie la volvio a ver.Yo en ese momento estaba soltera y cuando me case al cabo de los años apareció en mi casa una estampa de el.no se quién la trajo,lo unico que sé es que le rezo y le pido´,y os ASEGURO que siempre está ahi.
2011-09-1317:24:31 Alguien podría decirme dónde comprar recuerdos de Fray Leopoldo?, Yo vivo en Alicante y es imposible desplazarme en estos momentos.
2011-08-2909:54:39 me he emocionado yo tambien he pensado enseguida que era frayleopoldo el que les dijo donde podrian aparcar .yo estoy en alguna parte ycomo este su imagen siempre se me ban los ojos hacia el .operaron ha mi madre de un tumor en la cabeza y salio muy bien se que frayleopoldo tubo mucho que ver hace tres años y mi madre con sus años pero esta bien tengo mucho que agradecerle y cada vez que puedo voy ha visitarlo .. todos los dias le miro lo tengo en mi habitacion .y me da tranquilidad
2011-06-2900:37:03 ileana, yo creo en tu historia, y tambien creo en fray leopoldo, yo tambien le rezo, muchas veces , y es el unico que me da seguridad y me relaja mucho su mirada tan tierna y tan sincera que tiene. un abrazo ino.
2011-01-2313:59:39 Solo puedo decir que leyendo la historia de LLeana me he emocionado y mis ojos estan llenos de lagrimas,sin duda esto es un milagro,estoy seguro que fué el propio fray Leopoldo el que le puso el lugar para aparcar y todo lo demas,a mi tambien me gusta visitar a fray leopoldo en granada y la verdad este lugar me da mucha paz y tranquilidad.
2011-01-1919:01:33 Mi hijo con 45 años se quedo parado durante dos años. Lo encomende al Beato fray Leopoldo y ya esta trabajando.
Bendito sea Fray Leopoldo.
2011-01-1017:05:48 es la primera vez que entro en la paguina de fray leopoldo, aunque lo conozco desde que era pequeña y siempre he tenido mucha fe en el, le tengo que agradecer muchisimas cosas, todo lo que le he pedido me lo ha concedido, hace tres años me quede embarazada de una niña preciosa y fue a raiz de una visita a granada en la que estuvimos en la iglesia donde esta él y este verano estuve a punto de perder mi trabajo porque se acaba la interinidad y gracias a fray leopoldo sigo aqui trabajando, no tengo palabras para agradecer todo lo que ha hecho por mi, ya hacia años que no leia testimonios de milagros, asi que este que acabo de leer me ha llegado al alma y pienso que todo el que no cree que hoy por hoy hay cada vez mas gente tendrian que leerlo un abrazo
2010-12-1114:03:21 Soy de Argentina y por casualidad tengo una estampa de Fray Leopoldo,tengo mucha fe en el y mas despues de leer este relato que me conmovio mucho.
2010-10-1520:50:35 Lleana,tu histora,me ha conmovido ,mucho.Yo desde hace años tenia fe ,en Fray Leopoldo ,sin conocer realmente la historia de su vida
Llevo una medalla de el a mi cuello ,pero apartir de hoy ,le rezare todos los dias ,para pedir ,para los q lo necesiten.
2010-10-0901:19:46 no tengo palabras tengo los ojos llenos de lagrimas.esto para la gente que piensa que dios no existe,estas cosas no salen en las noticias por eso nadie lo cree yo si.